Gracias Javier

por ayudarme a escribir este post, leyendo el tuyo…

El amor es un hecho en las relaciones humanas saludables, no es preciso pensar para deducirlo… ni darlo por supuesto o considerarlo un pre-requisito de la relación, a pesar de que la evidencia muestre lo contrarío…

Tampoco es correcto justificar o responsabilizar a las sustancias toxicas, el estrés, el paro, a las hormonas…

El amor se siente, se percibe, se comunica, se vive…

Amar no es golpear, es cuidar y compartir…

El control del tiempo, de las amistades, los proyectos, actividades… la coacción, el chantaje y las amenazas, e incluso insultar y zarandear a la pareja no son considerados actos de violencia o agresión… de modo que cuando se piensa en maltrato, se piensa en agresiones físicas y graves…!!

Por otro lado, damos poca importancia a las relaciones amorosas en la adolescencia, pensamos que a esa edad los sentimientos no son serios, ni profundos, ni tienen ninguna trascendencia las relaciones de ese momento…

Tal vez porque no nos sentimos identificados, o por falta de memoria…

Pensamos que exageran, que no es para tanto, que son cosas de la edad… Estamos tan ocupados en cosas serias e importantes a veces…

Sin embargo, la violencia de género en la adolescencia, es tan severa o mas que la que se presenta en la vida adulta, y con frecuencia el comienzo de la relación que será dramática años más tarde…

Y al pensar, en la violencia de genero en el entorno familiar, tendemos a olvidar que…

Las mujeres que han sufrido esta violencia, han sido aisladas de la red social; que las agresiones se intensifican ante cualquier signo de rebeldía o autonomía, que existe un silencio cómplice en la comunidad por considerar el problema de índole privada y que no es un delito porque son una pareja…

Las mujeres se sienten inseguras, tienen miedo, han centrado toda su vida alrededor de esa persona y se sienten responsables de lo que les pasa…

Se desvalorizan y se consideran inútiles e incapaces de afrontar la vida por si mismas…

Tendemos a no querer mirar hacia la evidencia de que no hay ni un solo rastro del amor en las relaciones violentas, por mas doloroso que resulte a la mujer aceptar este echo!!