En el mejor momento, cuando más lo necesitábamos, y que mejor excusa que visitar a la persona que nos ha cambiado el rumbo…

Ofreciéndonos largos paseos por la tranquilidad, aportando infinitas sensaciones en nuestra vida…

El viaje un poco pesado, Paula solo deseaba llegar al avión y ya una vez allí, enseguida estaba cansada de estar sentada…

Cargada con maletas, niña, el bebe de la niña con carrito y todo… y bueno, que al fin llegamos entre inmensas e interesantes conversaciones…

“Mami vamos a baselona”

Si cariño, a Barcelona.

“Yo, estoy contenta mami, y porque vamos?”

Porque nos lo merecemos cariño, porque eres muy buena, te portas muy bien, porque si… no te gusta la idea?

“Te quiero mucho mamita…”

Y aquí estamos en Barcelona, unas pequeñas vacaciones… un concepto de desplazamiento hacia delante… el viaje hacia la felicidad acaba de empezar…