Rotos...
Duele tanto amar…
Rotos que no se pueden coser…

Háblame…
Dime...
Que ya llega…
Que vienes a mí…
Y que quieres sentir…
No me rompas más…

Mis latidos teñidos de azul…
El azul de la esperanza y la calma….
Mis bolsillos llenos de besos que no saben a nada…
Me quedare recogiendo las pisadas…
....

Las de tu ausencia…
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albor dijo
Del dolor también se aprende, te lo dice uno que la han dado algunos palos, a eso hay que añadir que también endurece, forma parte del sistema natural de la vida, las ausencias debemos saber sobrellavarlas ,sé que soy duro y realista ,pero es que no nos queda otra.
Besos amiga Pauleta
10 Noviembre 2009 | 12:18 PM